José Jesús de Bustos Tovar
Universidad Complutense
La teoría pidaliana sobre la historicidad de las lenguas no ha permanecido inmutable, sino que se ha beneficiado de otras teorías que han ido surgiendo desde que fue formulada en Orígenes del español (1926). Las aportaciones de sus discípulos en primer término y de otros lingüistas después, han enriquecido el legado teórico y metodológico de Menéndez Pidal. La sociolingüística histórica, la teoría del discurso y de la pragmática histórica, el concepto de tradición discursiva, etc. han aportado nuevos enfoques que, respetando en lo esencial el pensamiento pidaliano, han arrojado nueva luz sobre el concepto de cambio lingüístico,
La escuela española de filología elaboró un método de investigación histórico heredado del pensamiento de Menéndez Pidal, que ha rendido inestimables frutos hasta nuestros días. Vigente durante decenios, las ideas coserianas, como las de otras procedencias, confluyeron con el pensamiento pidaliano prolongado por sus discípulos directos e indirectos. Mi propósito es confrontar los hallazgos que, de un lado y de otro, han podido ser compatibles. Discrepando unas veces, coincidiendo otras, Coseriu fue extraordinariamente respetuoso con la obra de Menéndez Pidal y de su escuela. Creo que esta confrontación puede ser útil para ampliar nuestra visión del concepto de cambio lingüístico, no buscando un eclecticismo imposible, sino intentando valorar lo que cada uno ha ofrecido. Con esta finalidad, intentaré sintetizar lo más fielmente posible los fundamentos teóricos en que se apoya la investigación en lingüística histórica de uno y otro lado, para tratar de realizar una síntesis final.
Algunos trabajos de Coseriu han desempeñado una función muy importante para precisar el concepto de historicidad de las lenguas, no como producto de variaciones ocasionales y dispersas, sino como resultado de un proceso necesario porque está en la propia naturaleza de la lengua. Como él mismo dice, "el cambio no es mero accidente, sino que pertenece a la esencia de la lengua. . el cambio lingüístico no es sino la manifestación de la creatividad del lenguaje en la historia de las lengua" (Sincronía, diacronía, historia , p. 108). La culminación de esta reflexión se alcanza con la acuñación del concepto de lengua histórica que, con el complementario de lengua ejemplar, completan el círculo en el que se inserta la actividad del hablar: "la lengua real e histórica es dinámica porque la actividad lingüística no es hablar y entender una lengua, sino hablar y entender algo nuevo por medio de una lengua" ( Sincronía, diacronía e historia , p. 109).
Durante mucho tiempo, la presencia de la obra y de la persona de Coseriu ha sido incesante. Sus libros se han publicado íntegramente en nuestro país, su asistencia a conferencias, congresos y simposios ha sido incesante y, por tanto, su contacto con lingüistas y filólogos españoles e hispanoamericanos ha sido privilegiado. Ello explica la considerable influencia que ha ejercido sobre todos nosotros, unánimes en reconocer su magisterio y, en muchos casos, estimulados a aplicar sus teorías.
La comunicación se propone describir el marco en el que sitúa el concepto de lengua histórica , formulado por Eugenio Coseriu, en relación con las teorías pidalianas y con aquellas que en los últimos años han venido a añadir nuevos elementos de análisis, especialmente las derivadas del ámbito de la teoría del discurso y del concepto de tradición discursiva , que se hallan en plena vigencia.